Cáncer de páncreas

El cáncer de páncreas comienza en este órgano situado en lo profundo del abdomen, detrás del estómago. Con frecuencia no produce molestias hasta que avanza, por lo que reconocer sus señales y contar con buenos estudios de imagen es fundamental para evaluarlo.

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¿Qué es?

El cáncer de páncreas se origina en el páncreas, un órgano ubicado en lo profundo del abdomen, por detrás del estómago. El páncreas produce hormonas como la insulina y el glucagón, que ayudan a procesar el azúcar, y también genera enzimas que participan en la digestión de grasas, carbohidratos y proteínas.

La enfermedad aparece cuando células anormales crecen sin control y forman un tumor. La mayoría de estos tumores comienzan en las células que recubren los conductos del páncreas y se conocen como adenocarcinomas. Otros, menos frecuentes, surgen en las células que producen hormonas.

Un reto importante es que muchas personas no presentan síntomas hasta que el tumor se ha extendido a órganos cercanos, por lo que la atención oportuna ante cualquier molestia es muy valiosa.

Síntomas y señales de alerta

Cuando aparecen, los síntomas pueden incluir:

  • Dolor fuerte en el abdomen que se irradia hacia la espalda
  • Náuseas y vómito
  • Coloración amarillenta de la piel y los ojos (ictericia)
  • Pérdida de peso sin explicación
  • Falta de apetito
  • Cambios en la digestión

Estas señales pueden deberse a muchas causas, varias de ellas benignas. Lo importante es revisarlas a tiempo para tener claridad.

Factores de riesgo

Se han identificado varios factores que pueden aumentar la probabilidad de desarrollar este cáncer:

  • El tabaquismo
  • El sobrepeso y la diabetes
  • La edad avanzada
  • Antecedentes personales de pancreatitis
  • Antecedentes familiares de cáncer de páncreas o ciertas alteraciones genéticas

Tener un factor de riesgo no significa que la enfermedad se vaya a presentar, pero sí invita a estar atento y comentarlo con el médico.

¿Cómo se diagnostica?

Además de los análisis de sangre que buscan ciertos marcadores tumorales, los estudios de imagen son el eje del diagnóstico y permiten saber si hay cáncer y si se ha extendido:

  • La tomografía computarizada del cuerpo es rápida y precisa; con medio de contraste yodado permite visualizar muy bien el páncreas y los vasos sanguíneos cercanos.
  • La resonancia magnética ofrece imágenes detalladas sin usar radiación y ayuda a detectar lesiones difíciles de ver en otros estudios. La colangiopancreatografía por resonancia muestra con detalle los conductos del hígado, la vesícula y el páncreas.
  • El ultrasonido endoscópico utiliza una sonda que emite ondas de sonido para obtener imágenes muy cercanas del páncreas y los tejidos vecinos.
  • El PET/CT ayuda a detectar y localizar la enfermedad y a saber si se ha diseminado.

Una biopsia suele ser necesaria para confirmar el diagnóstico.

¿Cómo se trata?

El tratamiento depende de la etapa de la enfermedad y de qué tanto se ha extendido. Por lo general se combinan varias estrategias:

  • La cirugía, cuyo tipo depende de la ubicación del tumor dentro del páncreas; incluye procedimientos como la cirugía de Whipple o la pancreatectomía.
  • La radioterapia, que usa rayos de alta energía para destruir células cancerosas o frenar el crecimiento del tumor, con técnicas modernas y precisas.
  • La quimioterapia, con medicamentos que eliminan las células cancerosas o evitan que se multipliquen, empleada sola o junto con la radioterapia.

El equipo médico ayuda a sopesar las opciones considerando la edad, la salud general y las preferencias de cada persona.

Esta información es de carácter educativo y no sustituye la consulta médica. Cada caso es distinto: si tienes síntomas o dudas, acude con tu médico para una valoración personalizada.

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