¿Qué es?
El dolor de cabeza es una molestia que se siente en la cabeza o en la parte alta del cuello. Se divide en dos grandes grupos: los dolores primarios, que no se asocian a ninguna enfermedad de fondo, y los secundarios, que sí son consecuencia de una lesión o de un padecimiento, como un golpe en la cabeza, una infección o, con menor frecuencia, un sangrado o un tumor.
Dentro de los dolores primarios, los más frecuentes son tres. El dolor de tipo tensional se percibe como una presión o una banda que aprieta alrededor de la cabeza. El dolor en racimos aparece en periodos de varias semanas, con episodios intensos de dolor punzante alrededor de un ojo, que suele lagrimear. La migraña produce un dolor pulsátil e intenso, casi siempre de un solo lado, que se acompaña de náuseas, vómito y molestia ante la luz y el ruido; algunas personas notan antes un aura, con destellos o líneas en la visión. La buena noticia es que la mayoría de los dolores de cabeza no indican un problema grave.
Síntomas y señales de alerta
Conviene buscar atención médica si el dolor de cabeza:
- Es muy intenso o se siente como el peor de tu vida
- Es distinto de tus dolores habituales por su ubicación o su intensidad
- Comienza de forma repentina o empeora con el esfuerzo
- Es tan fuerte que te despierta del sueño
- No mejora con el tratamiento y empeora con el tiempo
- Se acompaña de fiebre, rigidez de cuello, vómito, convulsiones o cambios en el habla, la visión o la conducta
Factores de riesgo
Algunos factores pueden desencadenar o favorecer los dolores de cabeza, sobre todo la migraña:
- El estrés y la tensión emocional
- La falta de sueño o el descanso irregular
- Ciertos alimentos y bebidas
- Los cambios hormonales
- Los traumatismos o golpes en la cabeza
Identificar estos disparadores personales es parte importante del manejo.
¿Cómo se diagnostica?
La valoración del dolor de cabeza parte de una buena historia clínica y de una exploración neurológica cuidadosa. Cuando el médico necesita descartar una causa de fondo, los estudios de imagen ofrecen información muy útil.
La tomografía computarizada de la cabeza es muy valiosa para detectar con rapidez un sangrado, un infarto cerebral o alteraciones del cráneo; cuando se sospecha un problema en los vasos sanguíneos, como un aneurisma, puede realizarse con contraste para estudiar la circulación del cerebro. La resonancia magnética de la cabeza ofrece imágenes muy detalladas de la anatomía cerebral y resulta ideal para evaluar tumores, alteraciones del desarrollo, problemas de los vasos y ciertas enfermedades del sistema nervioso. Es importante recordar que en la mayoría de los pacientes con dolor de cabeza estos estudios resultan normales, y eso en sí mismo es una información tranquilizadora.
¿Cómo se trata?
Cuando se descarta una causa grave, el tratamiento suele ser sencillo y se orienta a aliviar el dolor y a reducir su frecuencia:
- Identificar y evitar los disparadores personales, como el estrés o ciertos alimentos
- Medicamentos preventivos cuando los episodios son frecuentes
- Cambios en el estilo de vida, incluyendo manejo del estrés y técnicas de relajación
- Analgésicos para aliviar el dolor; en niños y adolescentes debe evitarse la aspirina
Si el dolor se debe a una enfermedad o lesión subyacente, el médico explicará las opciones de tratamiento dirigidas a esa causa.